6 min de lectura

Cuando decidí empezar a correr, lo primero que hice fue buscar en internet qué necesitaba comprar. La lista era interminable: zapatillas especializadas, relojes GPS, cinturones de hidratación, ropa técnica, bandas de frecuencia cardíaca… Me sentí abrumado. Pero después de más de un año corriendo, puedo decirte con total sinceridad que la mayoría de esas cosas no son necesarias al principio. Me llamo Alejandra Vega, y este blog nació de mi pasión por compartir lo que realmente funciona.

Zapatillas de correr junto a una botella de agua en un sendero natural al amanecer

Las zapatillas: la única inversión imprescindible

Si hay algo en lo que merece la pena invertir, son unas buenas zapatillas. No me refiero a las más caras del mercado, sino a unas que se adapten bien a tu pie y a tu forma de pisar. Fui a una tienda especializada donde me hicieron un análisis de pisada gratuito. Al final, las zapatillas que elegí no eran las más costosas, pero sí las adecuadas para mí.

En mi experiencia, unas zapatillas de gama media con buen soporte pueden durar entre 600 y 800 kilómetros. Eso son muchos meses de entrenamiento antes de necesitar un cambio. Ahorré bastante al no dejarme llevar por las marcas de moda y centrarme en lo que mi cuerpo necesitaba.

La ropa: menos es más

Al principio salía a correr con una camiseta de algodón vieja y unos pantalones deportivos que tenía por casa. ¿Funcionaba? Perfectamente. Con el tiempo, sí que invertí en un par de camisetas técnicas que evacúan mejor el sudor, especialmente para los meses más calurosos. Pero no necesité un armario completo de ropa deportiva para dar mis primeros pasos.

Mi consejo es empezar con lo que tengas. Si después de un mes sigues corriendo y disfrutándolo, entonces puedes ir añadiendo prendas poco a poco. Las rebajas de final de temporada son tu mejor aliada.

Tecnología: tu teléfono ya es suficiente

El reloj GPS fue una de las cosas que más me tentó al principio. Pero descubrí que mi teléfono con una aplicación gratuita de running hacía exactamente lo mismo: registrar distancia, ritmo, tiempo y ruta. Llevo más de un año usando este sistema y me funciona de maravilla.

Si en algún momento sientes que necesitas más datos o más comodidad, un reloj puede ser un buen regalo para ti en el futuro. Pero no es algo que necesites desde el primer día para disfrutar de cada kilómetro.

Persona corriendo por un parque verde con luz suave de atardecer

Hidratación y alimentación

Para carreras de menos de una hora, generalmente basta con beber agua antes y después. No necesitas cinturones de hidratación ni geles energéticos al principio. Una botella reutilizable que ya tengas en casa es todo lo que hace falta.

En cuanto a la alimentación, simplemente intento comer de forma equilibrada y variada. No sigo ninguna dieta especial ni compro suplementos. Como fruta, verdura, legumbres, cereales integrales y proteínas de calidad. Nada complicado, nada caro.

Lo que de verdad importa

Después de todo este camino, puedo decir que lo más valioso no se compra: la constancia, la paciencia y las ganas de salir aunque no te apetezca. Eso no cuesta un céntimo y marca toda la diferencia. No dejes que la falta de equipamiento sea una excusa para no empezar. Sal con lo que tengas y descubre lo que correr puede aportar a tu rutina diaria.

No necesitas el equipo perfecto para dar el primer paso. Solo necesitas dar el primer paso.

🌿 Consejo de temporada

En primavera, aprovecha las temperaturas suaves para establecer tu rutina. Es la época ideal para empezar: ni demasiado frío ni demasiado calor. Usa ropa ligera en capas que puedas quitarte si entras en calor. Y no olvides protegerte del sol con gorra y protector solar, incluso en días nublados, porque la radiación UV puede ser engañosa en esta estación.

Lee también